AL QUE NO PINTA, DIOS NO LO OYE.

El arte de Juan Carlos “El crayolas” Pérez.

 

IF ONE DOES NOT PAINT, GOD DOES NOT LISTEN

The art of Juan Carlos “El crayolas” Pérez

Text: Rodrigo Varela.

Juan Carlos “El Crayolas” Pérez tiene 24 años y vive todavía con su familia en la colonia Neza de la Ciudad de México. El apodo de “Crayolas” le viene de casa. Sus tíos lo comenzaron a llamar así cuando en las reuniones familiares, en vez de convivir con los primos se mantenía a distancia dibujando con crayolas en las reuniones familiares. Esa actitud, más solitaria, reflexiva, no tiene nada que ver con timidez. Juan Carlos es un tipo seguro, firme y directo. Si por momentos parece eludir las multitudes o no hablar mucho, no es que huya de lo social, sino simplemente que disfruta cada vez de esa costumbre de pasar tiempo a gusto consigo mismo.    Su familia tiene un origen humilde. Sus abuelos fueron campesinos en la ribera del lago de Texcoco. Su padre trabaja como mecánico en un taller de coches, mientras que su madre es básicamente ama de casa, aunque se ayuda con la compra venta de cosméticos.Tiene un hermano mayor que hace muchos años se pasó al otro lado, vive en Los Angeles, Juan Carlos no mantiene una relación cercana con él. Mientras que hacia su hermana menor, de apenas 11 años, siente un cariño especial.      Los intereses de Juan Carlos son amplios. Sus preferencias musicales, por ejemplo, son variadas con inclinación hacia la música en español, entre los que están el rap nacional, el cual disfruta particularmente. Aunque no es muy asiduo a la lectura, sus libros preferidos son las biografías así como textos de historia de México y del catolicismo. Es católico y creyente, aunque no va a misa todos los domingos. Cuando Juan Carlos era un niño, fue abusado sexualmente por un sacerdote. Sin embargo este hecho no parece haber provocado en Juan Carlos ningún resentimiento hacia la religión, ni siquiera hacia los sacerdotes. Dueño de una peculiar comprensión –y capacidad- para el perdón, comenta que logró armonizar ese episodio como un pasaje de su vida que no dejó de transmitirle aprendizaje. Sin embargo, si le motivó una constante reflexión y curiosidad en torno al tema de la religión y el sexo y la difícil -pero inevitable- relación entre ambas. De primera impresión, Juan Carlos podría llegar incluso a parecernos ingenuo.Su obra, como su actitud ante la vida, refleja transparencia y autenticidad. Procura, por medio de sus cuadros, transmitir su sentir, explicarlo de hecho, desde una perspectiva reflexiva, por no decir desde un cuestionamiento casi filosófico. Juan Carlos es una persona conectada consigo misma. Transparente en sus sentimientos, genuino consigo mismo y con los demás. Ecuánime y pacífico, Juan Carlos transmite paz. La pregunta es :¿Por qué le gusta usar retablos para hacer arte? Más que una decisión es una costumbre para él. Comenzó a imitar ese formato desde varios años atrás en dibujos con lápiz. Buscaba contar historias breves por medio de un vehículo elocuente, breve, claro. Por otro lado, Juan Carlos opina que los retablos son una verdadera forma para representar a México y ¿por qué no usar formas mexicanas de arte para explicar cómo es México en vez de importar ideas y técnicas de fuera? México se ha explicado, se ha mostrado, a través de los retablos –opina Juan Carlos. Cree, también, que bien puede seguir mostrándose su país, su realidad,  desde ahí, con variantes en los temas, incluyendo más tópicos en ese tradicional formato.El sexo, la religión, la pobreza, la injusticia y el racismo son temas recurrentes dentro de su obra. En ella Juan Carlos busca hablar de lo que no se habla en México regularmente: las dificultades reales de salir de la pobreza, la corrupción estructural, cotidiana –casi doméstica- así como del profundo y complejo fenómeno del racismo y el clasismo en México. El humor, si bien podemos creer encontrarlo en algunas piezas, es algo que no se puede asegurar, y mucho menos cuando se habla de Juan Carlos, quien no es de risa fácil. Aunque cálido y amable, es más bien serio y discreto. Por medio de su obra pretende fomentar la reflexión sobre temáticas que a él le parecen de importancia. Ahí es donde aparece su filo, su agudeza, siempre buscando poner el dedo en la llaga. Es crítico dónde considera que hay que serlo y sin embargo no lo anima una cacería de brujas, sino el estimular una reflexión que detone un cambio paulatino. Su crítica social no es una denuncia arrebatada, sino una sugerencia pacífica. Busca la solución derivada de la reflexión y no el castigo revanchista derivado de la indignación. Por otro lado, es una forma de mantener un lazo con una costumbre de expresión muy mexicana.Si bien no es un experto ni mucho menos, ni tampoco un escéptico hacia ciertas tendencias dentro del arte contemporáneo, el Crayolas se expresa de la manera en que lo hace, porque básicamente reconoce el carácter didáctico, claro y directo que permite el retablo o exvoto. Pero,¿cuál es su sentimiento hacia el arte contemporáneo?Juan Carlos quiere comunicar el arte contemporáneo de una forma más sutil (y didáctica), piensa que en el arte contemporáneo tienes que ver la pieza, el título y de esta forma tratar de darle un significado que muchas veces no va a ser claro, es por eso que a Juan Carlos le gusta usar el retablo porque piensa que con la imagen y las palabras de éste, el mensaje es claro al momento de ser interpretado. Su intención no es sugerir una idea desde una obra abstracta o que requiera ser interpretada. Su obra no es cerrada sino abierta, abierta a todo el público. El busca comunicar para detonar una reflexión. Y en ese sentido no teme estar fuera de las corrientes de vanguardia o ser considerado elemental. El Crayolas no busca establecer un vínculo hacia Nueva York por medio de su obra, sino con su propia sociedad. Si bien poco platicador, su obra no deja de hablar por él. Si estás interesado en conocer más acerca de la obra de Juan Carlos “El Crayolas” Pérez,  puedes contactarlo en la siguiente dirección:

elcrayolas@yahoo.com.mx

Juan Carlos “El Crayolas” Pérez is 24 years old and still lives with his family in Neza, México City.The nickname “Crayolas” comes from his home. His uncles started calling him that when in family gatherings, instead of being with his cousins he would be off in a corner drawing with “crayons”. This lonelier, more reflexive attitude has nothing to do with shyness. Juan Carlos is a self confident, firm and direct guy. Sometimes he seems to avoid crowds or does not talk that much, it does not mean that he is being antisocial, but that he simply enjoys more and more that habit of spending time at ease with himself.His family has a humble origin. His grandparents were countrymen on the shore of the Texcoco lake. His father works as a mechanic at an automotive workshop, while his mother is basically a housewife, though she sells cosmetics to help.Juan Carlos interests are wide. His musical preferences, for instance, are diverse with an inclination towards music in Spanish, like Mexican rap and hip hop which he really enjoys. Though he is not very fond of reading, his favorite books are biographies as well as Mexican history, essays on Catholicism and comics. He is Roman Catholic and a believer, though he does not go to mass every Sunday. When Juan Carlos was a child, a priest sexually abused him. Nevertheless this event doesn’t seem to have made him resentful of religion, not even of priests.Owner of a peculiar understanding, and with a capacity for forgiveness, he says he had success in harmonizing this episode like a message of his life that also allowed him to learn. Though, this originated a constant reflection and curiosity towards religion and sex issues, and the difficult but unavoidable relationship between both of them. From a first impression Juan Carlos could be seen as naïve. His artwork, like his attitude towards life shows transparency and authenticity. He tries, with his paintings, to transmit his feelings, even to explain them from a reflective perspective, even an almost philosophic questioning. Juan Carlos is a well adjusted person. Transparent in his feelings, genuine with himself and with others.The question is: why does he like to use “exvotos” (prayer paintings) for his art?More than a decision it is a habit from him. He started to imitate this format some years ago in pencil drawings. He wanted to tell short stories with an eloquent, short and clear link. He thinks “exvotos” are a true way for representing Mexico, why not use Mexican art forms to explain how Mexico is instead of importing foreign techniques?México has been explained and presented with the use of “exvotos”, Juan Carlos states. He also believes that his country and his reality can still be shown from them, with variations and including more topics in this traditional format.Sex, religion, poverty, injustice and racism are recurring issues among his work. In it, Juan Carlos tries to talk about what is not regularly talked about in México: the real difficulties of escaping poverty, the structural daily corruption, almost domestic, as well as the deep and complex racism and classism phenomena that exist in present day México. The humor, even if we may think we can find it in various works, is something that we cannot guarantee, and much less if we are talking about Juan Carlos, who doesn’t laugh very easily. Though he is warm and kind, he is serious and discret.With his work he pretends to foster reflection about issues he consider to be important. Here is when he shows his edge, his sharpness, always trying to “touch the wound”. He is a critic where he considers one has to be and nevertheless he is not driven by a “witch hunt”, but by the desire to stimulate a reflection that detonates a slow change.His criticism is not an outburst of defiance, but a suggestion. He looks for a solution that comes out of reflection, not the revengeful punishment that comes out of indignation. On the other hand, it is a form of keeping a link with a very Mexican traditional expression.Even if he is neither an expert, nor a skeptic towards some tendencies in contemporary art, “el Crayolas” expresses himself the way he does, basically because he recognizes the clear, direct and didactic character that the “retablo” or “exvoto” allows.But, what is his feeling towards contemporary art?Juan Carlos wants to communicate contemporary art in a more subtle (and didactic) fashion, he thinks that in contemporary art one has to see the work, the title and in this manner try to give a meaning that many times is not clear. This is the reason why Juan Carlos likes the “exvoto” technique, because he thinks that with the image and words, the message is clear at the very  moment it is interpreted. His intention is not to suggest an abstract idea from an abstract work that needs to be interpreted.His work is not closed but open, open to everyone. He wants to communicate to start a reflection. In this sense he is not afraid of being outside the mainstream and vanguard, neither afraid of been called “elemental”.“El Crayolas” doesn’t try to establish a link to New York with his work, but with his own society. Though he does not talk that much, his work speaks for him all the time.If you are interested in knowing more deeply the work of Juan Carlos “El Crayolas” Pérez, you can contact him at this address:

elcrayolas@yahoo.com.mx